Introducción
En la producción de sanitarios, los moldes de yeso son fundamentales para la colada por barbotina, ya que su vida útil incide directamente en los costos de producción, la eficiencia y la consistencia del producto. Este documento resume medidas integrales para prolongar la vida útil de los moldes de yeso mediante el diseño y la fabricación, el uso estandarizado y el mantenimiento científico.

I. Fase de diseño y fabricación
La calidad inherente de un molde determina su vida útil máxima, aunque inevitablemente llega al final de su vida útil.
En cuanto a la selección del polvo de yeso, se emplea yeso α-hemihidratado de alta resistencia. Su densa estructura cristalina proporciona una resistencia mecánica significativamente mayor que la del yeso β estándar. La selección de marcas y lotes de primera calidad garantiza una pureza y un rendimiento constantes.
Optimizar la proporción de la lechada de yeso (incrementar moderadamente la proporción pasta-agua, manteniendo una absorción de agua adecuada) mejora considerablemente la resistencia mecánica y la resistencia a la abrasión del molde. La permeabilidad del molde debe ser uniforme en toda su extensión, evitando una porosidad o densidad localmente excesiva. Esto garantiza tasas de absorción uniformes de la lechada y minimiza las tensiones localizadas.
II. Proceso de uso estandarizado
El funcionamiento correcto es fundamental para prevenir fallos prematuros del molde. Estandarice los procedimientos de montaje y desmontaje del molde: Durante el montaje, asegúrese de que todos los módulos estén alineados y firmemente fijados para evitar daños en los bordes por desalineación. Para el desmoldeo, utilice aire comprimido o herramientas de madera o plástico. Nunca golpee ni haga palanca con herramientas metálicas para evitar daños por impactos fuertes. Controle el tiempo de inyección y absorción de la lechada para evitar un engrosamiento excesivo del cuerpo del molde, lo cual dificulta el desmoldeo y genera tensión de expansión en el molde. Cumpla estrictamente con los requisitos del proceso en cuanto a la duración de la absorción de la lechada. Mantenga los moldes relativamente secos, ya que los moldes húmedos tienen baja resistencia y son muy susceptibles a sufrir daños durante el desmoldeo. Establezca un protocolo estandarizado de secado de moldes.
III. Mantenimiento científico
El mantenimiento regular es fundamental para prolongar la vida útil de los moldes de yeso. Limpie con prontitud y trate las superficies con cepillos o esponjas suaves para eliminar la lechada residual y mantener la cavidad lisa. Nunca raspe con objetos duros. Realice un lavado periódico del molde con limpiadores especializados para disolver la capa de "glaseado de lechada" formada por la acumulación de electrolitos, restaurando así su capacidad de absorción de agua. Las grietas o defectos menores que se produzcan durante el uso deben repararse con prontitud con lechada de yeso o compuestos de reparación especializados para evitar su propagación. Minimice el uso de desmoldantes con componentes altamente corrosivos; priorice los desmoldantes suaves que mejoran la dureza de la superficie del molde.
IV. Gestión sistemática
Considere los moldes como activos críticos. Registre las fechas de producción, la frecuencia de uso, el historial de mantenimiento e implemente un sistema de rotación. Evite el uso intensivo y continuo del mismo juego de moldes, garantizando un tiempo adecuado de secado y recuperación. Siga el principio de "preparar más, usar menos" manteniendo suficientes moldes de repuesto para la rotación. Establezca criterios claros para el retiro de moldes. Retire de inmediato los moldes que presenten grietas grandes irreparables, desviaciones dimensionales críticas o tasas de absorción de agua significativamente reducidas para evitar problemas de calidad del producto.
Conclusión
Extender la vida útil de los moldes de yeso cerámico sanitario no depende de medidas aisladas, sino del establecimiento de un sistema integral que abarque diseño y fabricación, operación estandarizada, mantenimiento científico y gestión sistemática. Mediante la implementación de las medidas técnicas sistemáticas mencionadas, la vida útil de los moldes puede aumentarse entre un 30 % y un 50 % o más. Esto reduce significativamente los costos de producción, estabiliza la calidad del producto y mejora la competitividad general.